Afganistán
Apostamos por la integración de la salud mental en la atención primera, crucial para la salud de la población afgana, que vive una situación de crisis a múltiples niveles.
contexto
En 2025, Afganistán siguió inmerso en una crisis humanitaria profunda y cronificada, resultado de décadas de conflicto, del colapso económico y de un progresivo desmantelamiento de los sistemas públicos esenciales. Casi la mitad de la población sigue dependiendo de la ayuda humanitaria para cubrir necesidades básicas, en un contexto marcado por la inseguridad alimentaria generalizada, el aumento de la pobreza extrema y la recurrencia de emergencias climáticas como sequías, inundaciones y terremotos. En 2025, 14.4 millones de personas necesitaban asistencia sanitaria, siendo el 53% menores de 5 años.
Todo ello se produjo en un escenario de reducción de la financiación internacional, que debilitó gravemente los servicios básicos y restringió las posibilidades de una respuesta estructural a las causas profundas de la crisis. Según los datos de OCHA, en 2025 sólo se consiguió movilizar el 33% de los fondos necesarios para asegurar la respuesta humanitaria.
El derecho a la salud se vio gravemente comprometido, especialmente para las mujeres, las niñas y otros grupos en situación de exclusión. Las restricciones impuestas por las autoridades de facto limitaron el acceso de las mujeres tanto a los servicios sanitarios como al empleo y la formación en el ámbito de la salud, afectando de manera directa a la atención en salud sexual y reproductiva, maternidad y salud mental. La escasez de personal sanitario femenino, el cierre de centros de salud, la falta de medicamentos esenciales y la imposición de barreras sociales y normativas incrementaron los riesgos evitables de enfermedad y muerte.
NUESTRO TRABAJO
Tras años de presencia en el país, retomamos nuestra labor a finales de 2022 debido al deterioro de la situación humanitaria. Desde 2022 apoyamos centros de saluden Kabul y Wardak mediante mejoras de infraestructura, provisión de insumos médicos, servicios de salud y nutrición, formación del personal y fortalecimiento de la atención en salud mental y apoyo psicosocial.
Hemos trabajado en la implementación de una serie de proyectos a través del despliegue de una coordinadora de salud mental y apoyo psicosocial para la misión. Así hemos implementado este componente en los proyectos vigentes, en la formación al personal nacional y autoridades sanitarias, en las supervisiones médicas, y en la elaboración e implementación de protocolos y herramientas, así como el apoyo en las labores de reclutamiento, coordinación y trabajo en red.
Esta colaboración se ha desarrollado en las siguientes intervenciones:
- Mejora del acceso a atención primaria en Kabul
- Lucha contra la malnutrición en l aprovincia de Wardak
- Programa de acompañamiento de las mujeres embarazadas y los partos
- Programa de reducción de riesgos en Kabul
