Campamentos de personas saharauis refugiadas en Tinduf, Argelia

2025 marca 50 años del refugio prolongado del pueblo saharaui, medio siglo de resistencia, dignidad y esfuerzo colectivo por sostener un sistema de salud público, digno, equitativo y resiliente.


contexto

El Sáhara Occidental es considerado por Naciones Unidas territorio no autónomo pendiente de descolonización desde 1975. Desde entonces, alrededor de 173 600 saharauis (85 200 mujeres y 88 400 hombres, según el último reporte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) sobreviven en el exilio de los campamentos de Tinduf, en condiciones extremadamente duras en la hamada argelina, una de las zonas más áridas del desierto.

En los últimos años, la situación se ha agravado debido a factores geopolíticos globales que han tensionado el sistema humanitario internacional. La pandemia de la COVID-19 y la guerra en Ucrania provocaron un aumento significativo de la inflación y del precio de los alimentos y suministros básicos, afectando directamente a la calidad y cantidad de la ayuda disponible. A ello se suma una reducción progresiva de la financiación humanitaria.

Las condiciones estructurales del refugio—acceso limitado al agua potable, alimentación poco variada, servicios de salud insuficientes y condiciones de habitabilidad precarias— junto con el clima extremo configuran un perfil epidemiológico marcado por enfermedades asociadas a la pobreza. Las desigualdades de género agravan este panorama y afectan especialmente a mujeres y niñas.

La inseguridad alimentaria sigue siendo alarmante: el 77% de la población depende de la ayuda externa para cubrir sus necesidades alimentarias básicas y el 64% de los hogares se encuentra en situación de inseguridad alimentaria (Evaluación de Seguridad Alimentaria del Programa Mundial de Alimentos 2024).

En 2025, el 37% de los niños presentó malnutrición crónica y el 40% anemia. Asimismo, el 63% de las mujeres embarazadas sufrió de anemia (Programa Nacional de Salud Infantil Saharaui 2025 y Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2025).

La disponibilidad de medicamentos y personal sanitario es limitada, lo que dificulta la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades.

Tras 50 años de refugio, la situación ya no puede considerarse una emergencia temporal, sino una crisis prolongada que requiere un compromiso sostenido de la comunidad internacional.


NUESTRO TRABAJO

Médicos del Mundo estamos presentes en los Campamentos de Personas Refugiadas Saharauis desde 1995, año en el que se inició el programa de intervención sobre el terreno. Desde entonces, mantenemos un compromiso firme con el fortalecimiento del sistema público de salud saharaui, trabajando de forma coordinada con el Ministerio de Salud Pública Saharaui y con otros actores humanitarios presentes en la zona.

La intervención incluye gobernanza sanitaria, planificación estratégica, formación del personal sanitario, salud y género, salud comunitaria y coordinación entre actores humanitarios y autoridades locales.

Hemos contribuido también a la consolidación de programas nacionales clave, como el Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, Programa Nacional de Enfermedades Crónicas y el Programa Integral de Salud Infantil Saharaui.

Además, desde Médicos del Mundo desempeñamos un papel fundamental en la provisión de medicamentos y material médico fungible, aportando alrededor del 75 % de los fármacos que llegan a los campamentos. Este apoyo incluye el suministro, el análisis de datos para la planificación y el refuerzo del sistema de farmacias, así como el fortalecimiento de la gestión de residuos sanitarios y respuesta a las emergencias para reducir riesgos ambientales y proteger al personal sanitario y a la población.

A nivel comunitario, se ha consolidado una nueva estrategia de intervención basada en grupos de pares dirigidos a mujeres divorciadas y separadas. Estos espacios han permitido generar entornos seguros de confianza y apoyo mutuo, donde las participantes han comenzado a abordar colectivamente temas tradicionalmente silenciados, como las violencias basadas en género, contribuyendo así a romper tabúes y fomentar procesos de reflexión y empoderamiento comunitario.

En el ámbito de las comisiones médicas, durante 2025 las comisiones oftalmológicas de Médicos del Mundo se desplegaron nuevamente sobre el terreno, ampliando su intervención a campañas de despistaje visual en centros educativos. Estas actividades nos permitirán detectar de manera temprana posibles dolencias oftalmológicas en la infancia, favoreciendo su tratamiento precoz y contribuyendo a mejorar la salud visual de niños y niñas.

Asimismo, se han llevado a cabo las rehabilitaciones equipamientos del dispensario de Jimenzaran, en la wilaya de Dajla, que había quedado prácticamente destruido tras las inundaciones que afectaron al campamento y del Dispensario de Guelta en el Aaiún, afectado por un incendio, apoyando también la rehabilitación de la Farmacia Regional de Smara.

Durante el año también se impulsaron acciones de sensibilización y visibilización de la situación del pueblo saharaui, dirigidas especialmente ala sociedad española. En el mes de octubre, Médicos del Mundo recibió la visita de una delegación de Movistar KOI, que pudo conocer de primera mano el trabajo desarrollado con el objetivo de sensibilizar a la comunidad joven en España sobre la realidad de los campamentos saharauis.

La influencer Pandarina, del equipo Movistar KOI, visita el hospital en el que el equipo de Comisiones Oftalmológicas realiza sus intervenciones.