Honduras
En el ámbito de la atención primaria de salud, se brindaron 4 738 atenciones, ampliando el acceso a servicios básicos para personas que enfrentan barreras en el acceso al derecho a la salud. Se realizaron 1683 consultas de nutrición en la zona norte del país, logrando identificar y dar seguimiento a 32 niños y niñas con Desnutrición Aguda Moderada (DAM) y a 5 niños y niñas con Desnutrición Aguda Severa (DAS).
contexto
Honduras enfrentaimportantes desafíos estructurales que afectan el acceso equitativo a los servicios de salud y la protección de poblaciones en situación de vulnerabilidad. Con una población estimada superior a los 10 millones de habitantes, el país continúa experimentando altos niveles de pobreza, desigualdad social y movilidad humana, factores que influyen directamente en las condiciones de salud de la población y en la capacidad del sistema sanitario para responder de manera efectiva a las necesidades existentes. Estas condiciones estructurales continúan limitando el acceso a servicios básicos y profundizan las brechas de desarrollo social en el país.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, el 60.1% de la población vive en situación de pobreza y alrededor del 38% en pobreza extrema, lo que evidencia profundas brechas socio económicas que limitan el acceso a servicios básicos, incluidos los servicios de salud. Estas condiciones afectan particularmente a las zonas rurales y a comunidades con menor presencia institucional, donde las limitaciones en infraestructura, transporte y recursos humanos dificultan el acceso oportuno a la atención médica.
El contexto social del país también está influenciado por fenómenos como la migración y el desplazamiento forzado. Honduras continúa siendo uno de los principales países de origen de migrantes en Centroamérica, impulsado por factores estructurales como la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades económicas. Miles de personas migran cada año o son retornadas desde otros países, lo que genera nuevas demandas de atención humanitaria, servicios de salud y apoyo psicosocial para personas en situación de movilidad humana, especialmente en comunidades de retorno y en los centros de atención al migrante retornado del país. (Alto Comisionado delas Naciones Unidas para los Refugiados, 2025).
Así mismo, el país se enfrenta a desafíos persistentes en materia de seguridad alimentaria y nutrición. Factores como la pobreza, la vulnerabilidad climática, el aumento de los precios de los alimentos y las limitaciones en los sistemas productivos afectan el acceso a alimentos adecuados, especialmente en comunidades rurales. Según el análisis de la ClasificaciónIntegrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC), alrededor de 1.7millones de personas padecerán niveles de crisis o emergencia de inseguridadalimentaria durante 2025, lo que evidencia la persistencia de condiciones queafectan la disponibilidad y el acceso a alimentos en los hogares másvulnerables. Considerando la estructura demográfica del país, se estima queentre 680 000 y 760 000 de estas personas podrían ser niños, niñas yadolescentes, lo que refleja el impacto significativo de la inseguridadalimentaria en la población infantil.
Paralelamente, el sistema de salud hondureño continúa enfrentando limitaciones estructurales relacionadas con recursos humanos, infraestructura y cobertura de servicios, lo que dificulta garantizar el acceso universal a la salud. Según la Organización Panamericana de la Salud, el país presenta una densidad aproximada de 16 profesionales de salud por cada 10 000habitantes, cifra inferior al umbral recomendado internacionalmente para garantizar una adecuada cobertura sanitaria. Asimismo, diversos eventos epidemiológicos recientes han hecho patente la necesidad de fortalecer los programas de vacunación, la vigilancia epidemiológica y las estrategias comunitarias de promoción de la salud (Organización Panamericana de la Salud, 2025).
NUESTRO TRABAJO EN 2025
Médicos del Mundo trabaja en Honduras desde 1998, contribuyendo a garantizar el derecho ala salud de las poblaciones más vulnerables. Durante 2025, nuestra intervención se centró en el fortalecimiento delos sistemas de salud, la prevención y atención de la violencia de género, la respuesta a emergencias y la atención a personas en situación de movilidad humana, con especial énfasis en población migrante retornada y supervivientes de violencia de género.
En el marco del fortalecimiento de los sistemas de salud, se impulsaron acciones orientadas al desarrollo de capacidades del personal sanitario y de actores institucionales en temas como salud mental y apoyo psicosocial, violencia de género y desplazamiento forzado. Asimismo, se trabajó en la identificación y fortalecimiento de rutas y mecanismos de protección para víctimas y supervivientes. Estas acciones se implementaron en coordinación con instituciones como la Secretaría de Salud, la Gerencia de Salud Municipal de San Pedro Sula, los Centros de Atención al Migrante Retornado en San Pedro Sula y Tegucigalpa, las Oficinas Municipales de la Mujer en San Pedro Sula y Ocotepeque, y el Ministerio Público en San Pedro Sula.
De igual forma, se apoyaron iniciativas orientadas al fortalecimiento de los programas de vacunación, contribuyendo a mejorar la cobertura y el acceso a la inmunización en comunidades con mayores necesidades en los departamentos de Comayagua y Cortés. Paralelamente, en los departamentos de Cortés, Francisco Morazán, Ocotepeque y El Paraíso se priorizó la prestación de servicios de atención primaria en salud, incluyendo atención en salud sexual y reproductiva, salud mental y apoyo psicosocial, así como atención nutricional dirigida a niños y niñas menores de cinco años y mujeres embarazadas. Estos servicios se brindaron mediante diagnóstico, tratamiento básico y referencia a servicios especializados.
Asimismo, se desarrollaron actividades de promoción y sensibilización comunitaria en temas de salud, nutrición, salud mental y promoción de servicios sanitarios, contribuyendo a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud y a mejorar el acceso equitativo a los servicios médicos.
Se trabajó en estrecha colaboración con autoridades sanitarias, organizaciones locales e internacionales y comunidades, promoviendo el acceso universal a la salud bajo un enfoque basado en derechos humanos, equidad de género y protección de poblaciones en situación de vulnerabilidad.
En el marco del fortalecimiento de capacidades, 353 personas pertenecientes a instituciones públicas y actores comunitarios participaron en procesos de capacitación, contribuyendo al fortalecimiento de las capacidades locales de respuesta en salud.
De igual forma, 7690 personas participaron en actividades de promoción de la salud, orientadas a la prevención de enfermedades, el cuidado de la salud y la promoción de servicios sanitarios.
En materia de salud sexual y reproductiva, se realizaron 2482atenciones, contribuyendo al acceso a servicios esenciales para la salud de mujeres y población en edad reproductiva. Asimismo, en el área de salud mental y apoyo psicosocial se brindaron 2640 atenciones, orientadas a fortalecer el bienestar emocional de la población atendida.
En relación con las acciones de inmunización, con el apoyo de Médicos del Mundo la Secretaría de Salud vacunó a 3009 niños y niñas, contribuyendo al fortalecimiento de los programas de vacunación.
