Mauritania

Este año hemos visto un incremento considerable en la cooperación directa con otras misiones de Médicos del Mundo, tanto en la elaboración de proyectos regionales, como en el intercambio de conocimientos en eventos y discusiones.


contexto

En la República Islámica de Mauritania, gran parte de la población se concentra actualmente en Nuakchot, la capital, que está experimentando un rápido crecimiento urbano y económico. Sin embargo, este proceso se desarrolla en un contexto de profundas desigualdades socioeconómicas, donde amplios sectores de la población viven en condiciones precarias, con acceso limitado a servicios básicos.

Estas desigualdades se acentúan aún más en las regiones del interior del país, donde la dispersión geográfica, la escasez de infraestructuras y la limitada presencia de servicios públicos dificultan el acceso a la salud, la educación y la protección social.

El país enfrenta importantes desafíos en materia de salud sexual y reproductiva y en la prevención de la violencia basada en género, estrechamente relacionados con barreras socioculturales y jurídicas. La mortalidad materna sigue siendo elevada, con 424 muertes por cada 100.000 nacidos vivos, lo que refleja deficiencias en el acceso a servicios de salud de calidad, especialmente en áreas rurales. Asimismo, persiste una alta prevalencia de violencia basada en género y de prácticas como la mutilación genital femenina, que afecta al 66,6% de las mujeres, a pesar de su prohibición legal.

Estas formas de violencia afectan a niñas y adolescentes, quienes representan el 69% de las víctimas atendidas. La situación se vea gravada por la infra documentación de los casos, debido al estigma social, el miedo a represalias y las dificultades legales para denunciar. Todo ello limita tanto la visibilidad del problema como la capacidad de respuesta institucional, afectando la disponibilidad, accesibilidad y calidad de la atención integral alas víctimas.


NUESTRO TRABAJO

Dada la amplitud del problema de la violencia basada en género, junto a los socios locales se trabaja en tres ejes estratégicos: la atención de las víctimas, la prevención y la consolidación del modelo integral.

Las seis Unidades Especiales de Atención a Víctimas (USPEC) que gestionamos en Nuakchot, Sélibaby, Nuadibú, Kiffa y Kaédi ofrecen atención médica, psicosocial, social y legal, gratuita, confidencial y accesible 24/7, es decir, todos los días y a todas las horas.

En cuanto a la prevención y la consolidación, nuestra misión involucra un trabajo continuo desensibilización de la población, refuerzo de capacidades comunitarias e incidencia institucional para asegurar la continuidad y la apropiación a largo plazo.

A lo largo del año, se mantuvieron estables el alcance y la calidad del modelo integral de atención prevención e incidencia. Sin embargo, nuestro equipo se vio plenamente confrontado a un contexto humanitario inmerso en una crisis general de financiación. Esto implicó un desafío considerable, frente al cual la prioridad fue el mantener el acceso y la calidad de la atención a las víctimas de violencia basada en género. Por esto, se realizaron ajustes importantes al modelo de funcionamiento de la misión, aplicando lo aprendido en años anteriores para asegurar la continuidad de las actividades hacia el 2026.

Sesión de sensibilización comunitaria en Kaedi.