Territorio Palestino Ocupado

En 2025, nuestro mayor logro fue la evolución significativa de la intervención, con la apertura de nuevas líneas en el componente médico y el fortalecimiento del enfoque comunitario, tanto en la intervención regular como en la respuesta a emergencias.


contexto

Tras dos años de guerra implacable, la crisis humanitaria en Gaza ha alcanzado un nivel catastrófico, con bajas sin precedentes, destrucción generalizada y una grave inseguridad alimentaria. El desplazamiento masivo y la escasez de espacios seguros, junto con las restricciones israelíes en la entrega de ayuda, han agravado aún más la crisis.

Los datos de la OCHA y las autoridades sanitarias locales indican que las muertes superan las 71 400 y hay más de 171 000 personas heridas desde octubre de 2023. Más de 1,9 millones de personas (el 90% de la población) siguen desplazadas, obligadas a refugiarse en “zonas seguras” cada vez más reducidas, que con frecuencia son atacadas militarmente. 

El sector sanitario es en gran medida no funcional, con menos de la mitad de los hospitales y menos del 38% de los centros de atención primaria operando parcialmente, debido a la falta de electricidad, combustible y suministros médicos. Las principales amenazas para la salud incluyen trauma y lesiones, desnutrición, enfermedades transmisibles y no transmisibles, y la salud materna y neonatal. 

Más de 500 000 mujeres en edad reproductiva carecen de acceso a servicios esenciales como atención prenatal y posnatal, planificación familiar y tratamiento de infecciones de transmisión sexual. 

La seguridad alimentaria alcanzó un nivel crítico en 2025. El 15 de agosto de 2025, se confirmó la hambruna (Fase 5 del IPC) en la Gobernación de Gaza. Además, 1,07 millones de personas (54%) estaban en Emergencia (Fase 4) y 396 000 personas (20%) en Crisis (Fase 3). 

A finales de 2025, la situación mostró una mejora frágil tras el alto el fuego del 10 de octubre de 2025. Aunque la clasificación formal de hambruna fue retrasada, la situación seguía siendo “peligrosamente frágil”. Aproximadamente 1,6 millones de personas (77% de la población) continuaban enfrentando inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 o superior). 

En términos de protección, las comunidades enfrentan vulnerabilidades múltiples y superpuestas, especialmente mujeres, niños, personas con discapacidad y personas mayores. La OMS reportó una emergencia de salud mental sin precedentes: en Gaza, unas 452.600 personas (22,1%) viven con trastornos de salud mental, de las cuales 104.450 (5,1%) presentan condiciones graves. 

Aunque distinta de la guerra activa en Gaza, Cisjordania enfrenta una crisis creciente marcada por restricciones de movimiento y violencia sistémica. Las operaciones militares recurrentes, la violencia de colonos y las limitaciones de movilidad han deteriorado gravemente el acceso a la atención sanitaria.

 El sistema sanitario palestino está sobre cargado y con capacidad limitada. OCHA documenta aumento de redadas, violencia, demoliciones y desplazamientos forzados, incluyendo comunidades beduinas enteras. Existen amenazas de demolición a 84 escuelas (afectando a 12 855 estudiantes).

Los hospitales operan aproximadamente al 70% de su capacidad, y muchos servicios solo abren 2–3 días por semana. En salud mental, se estima que en Cisjordania alrededor del 50% de los adultos presentan síntomas depresivos y un 7,2% probable trastorno de estrés postraumático (TEPT).


NUESTRO TRABAJO EN 2025

Estamos presente sen Palestina desde 2007. La organización desarrolla dos líneas principales:

1.    Salud mental y apoyopsicosocial (MHPSS)

2.    Respuesta a emergencias

Nuestro trabajo se centra en fortalecerlas capacidades del sistema de salud pública y comunitaria en salud mental, salud sexual y reproductiva y violencia de género. Se proporciona asistencia psicosocial de emergencia y atención primaria a poblaciones afectadas por la violencia, especialmente comunidades beduinas, mujeres, niños y adolescentes.

En Gaza, hemos apoyado a centros de salud (atención primaria y puntos médicos), proporcionando alrededor de 300 000consultas de atención primaria. La intervención está alineada con el Paquete Mínimo de Servicios Sanitarios de la OMS para Gaza, garantizando el acceso a servicios esenciales que salvan vidas:

  • Atención sexual y reproductiva
  • Atención neonatal e infantil
  • Nutrición
  • Manejo de enfermedades transmisibles y no transmisibles
  • Estabilización de traumas

Los Centros de Atención Primaria también fortalecen las vías de derivación, facilitando el acceso a niveles especializados. Además, el personal sanitario ha recibido formación y desarrollo de capacidades para responder a la alta demanda y complejidad de los casos.

Sesión de sensibilización.