Ucrania
Innovamos aún más los programas, con el objetivo de llegar más lejos con recursos cada vez más limitados. En este sentido, iniciativas como los servicios de telemedicina han permitido acercar la atención médica a las personas más vulnerables, facilitando el acceso a los cuidados que necesitan.
contexto
La situación política de Ucrania sigue marcada por la guerra iniciada tras la invasión a gran escala de Rusia en 2022, lo que ha consolidado un contexto de seguridad altamente inestable y ha orientado la agenda gubernamental hacia la defensa, la resiliencia institucional y la integración euroatlántica. El gobierno mantiene la ley marcial y prioriza la cooperación con aliados occidentales, mientras avanza en reformas exigidas por la candidatura a la Unión Europea y el fortalecimiento del Estado. Socialmente, la guerra ha provocado desplazamientos internos masivos, separación familiar y trauma colectivo, con un fuerte impacto en la salud mental y la cohesión social, aunque también ha generado altos niveles de solidaridad, movilización comunitaria y resiliencia ciudadana.
En el plano económico, Ucrania enfrenta un entorno de contracción y dependencia de la ayuda internacional debido a la destrucción de infraestructuras, la interrupción de cadenas productivas y la reducción de inversión.
La situación sanitaria se ve profundamente afectada por el conflicto, que ha generado daños estructurales al sistema de salud, desplazamientos masivos de población y un aumento significativo de las necesidades médicas y psicosociales. La guerra ha provocado destrucción y deterioro de infraestructuras sanitarias, interrupciones en la cadena de suministro de medicamentos y escasez de personal sanitario, lo que limita la capacidad de respuesta del sistema, especialmente en regiones cercanas a la línea de frente y zonas rurales.
Hay que destacar un incremento notable de necesidades en salud mental y apoyo psicosocial. La exposición prolongada a la violencia, el desplazamiento, la pérdida de familiares y la incertidumbre económica han generado altos niveles de estrés, ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático. Sin embargo, la oferta de servicios especializados sigue siendo insuficiente, con escasez de profesionales y persistencia de estigma social que limita la búsqueda de ayuda.
En el ámbito de salud primaria, aunque e sistema mantiene cierto funcionamiento, existen déficits en equipamiento, medicamentos esenciales y personal.
La situación sanitaria en Ucrania se caracteriza por un sistema funcional pero altamente presionado, con daños estructurales, acceso desigual a servicios y aumento de necesidades en salud mental y enfermedades crónicas. La respuesta humanitaria y el fortalecimiento del sistema de salud resultan esenciales para garantizar continuidad asistencial, reducir vulnerabilidades y mejorar la calidad de vida de la población afectada por el conflicto.

NUESTRO TRABAJO EN 2025
Trabajamos en Ucrania desde 2014, proporcionando servicios de atención primaria de salud en las zonas afectadas por el conflicto. Tras la escalada de 2022, adaptamos programas y procedimientos para continuar atendiendo a la población civil cercana a la línea del frente, donde la escasez de médicos y personal sanitario ha afectado gravemente a las comunidades locales.
En 2025, tras muchos años de implementar directamente Unidades Médicas Móviles, alcanzamos un hito clave al poner en marcha, por primera vez, una Unidad Móvil Estatal en colaboración con el sistema nacional de salud de Ucrania. Esta transición refleja un cambio estratégico desde la prestación de servicios paralelos hacia un auténtico fortalecimiento del sistema. Trabajar codo con codo con las administraciones públicas es un paso crucial para garantizar la sostenibilidad, la institucionalización de las buenas prácticas y la continuidad a largo plazo de la atención más allá de la respuesta humanitaria. Al integrar los servicios de salud móviles en el sistema nacional, la organización no solo responde a las necesidades urgentes, sino que también contribuye a un sistema de salud más resiliente, responsable y dirigido localmente para el futuro.
Continuamos ampliando modelos inclusivos de Salud Mental y Apoyo Psicosocial (MHPSS) basados en la comunidad. En junio se adaptó el programa de la OMS Managing Stress: Doing What Matters in Times of Stress a la lengua de señas, permitiendo que las personas sordas y con discapacidad auditiva accedan a apoyo basado en evidencia para la gestión del estrés. Representantes de 17 regiones recibieron formación e implementarán el programa en formatos individuales y grupales, con supervisión continua para garantizar su calidad y sostenibilidad. Esta iniciativa refleja el compromiso con la equidad, la accesibilidad y que nadie quede atrás.