Venezuela
La cobertura alcanzó a 1.4 millones de personas en 41 centros de salud incluyendo más de 790 000 mujeres, poblaciones rurales de difícil acceso y comunidades indígenas.
contexto
Venezuela enfrenta una situación humanitaria compleja que hace necesaria la continuidad de la asistencia humanitaria en diversos sectores de la población. Entre los desafíos más apremiantes se encuentran la desnutrición infantil, la mortalidad materna e infantil, el embarazo en adolescentes, así como la recurrencia de enfermedades prevenibles que afectan especialmente a las comunidades en situación de vulnerabilidad. La comunidad internacional ha manifestado su compromiso de intensificar esfuerzos coordinados para responder a estas necesidades fundamentales, apoyando iniciativas como la distribución de alimentos, la asistencia sanitaria y la reconstrucción de infraestructuras esenciales.
Los servicios públicos en salud, educación, comunicación y transporte enfrentan serias limitaciones operativas, a lo que se suma la irregularidad en el suministro de electricidad, agua, gas doméstico y combustible. A esto se añaden las deficiencias en el acceso, disponibilidad y la calidad del agua potable, así como en la gestión integral de residuos sólidos y aguas residuales, factores que en conjunto continúan afectando el bienestar y la calidad de vida de las personas.
Nuestra intervención en este contexto se basa en un enfoque participativo que identifica necesidades específicas según edad y género, mediante levantamiento de necesidades anuales que orientan las estrategias en sectores prioritarios como salud, nutrición, salud mental, protección y agua, en el marco del Plan de Respuesta Humanitaria para Venezuela 2025. Así mismo, hemos establecido acuerdos de cooperación con las autoridades locales de salud para alinear metas y objetivos comunes.
A través de este trabajo de diagnóstico y acción se han identificado las necesidades más urgentes en el área de salud: enfermedades crónicas no tratadas, parasitosis intestinal, infecciones cutáneas, afecciones virales, así como patologías ginecológicas y endocrinas. Persiste una limitada disponibilidad de personal sanitario especializado, insumos y medicamentos esenciales para atender la salud sexual y reproductiva como el control perinatal y ginecológico, lo que dificulta el acceso a servicios preventivos y terapéuticos. Esto impacta especialmente a mujeres embarazadas y jóvenes.
La malaria y otras enfermedades transmitidas por vectores constituyen un grave problema de salud pública, siendo el estado de Sucre el tercero con mayor incidencia después de Bolívar y Amazonas.

NUESTRO TRABAJO EN 2025
Desde 2019, nuestra organización ha implementado una estrategia de colaboración con el sistema público de salud en los estados Táchira, Apure y Sucre, orientada a complementar y fortalecer la respuesta sanitaria. Esta iniciativa promueve una atención integral y de calidad, con énfasis en atención primaria, suministro de medicamentos y equipos médicos, salud sexual y reproductiva, nutrición, salud mental y apoyo psicosocial. También se desarrollan acciones para la prevención de la violencia basada en género, así como para la mejora de los servicios de agua, saneamiento e higiene (WASH) y el control de enfermedades transmitidas por vectores.
La organización coordina sus programas dentro del sistema de clústeres humanitarios y trabaja en colaboración con ONG nacionales e internacionales. Los proyectos se implementan en periferias urbanas vulnerables altamente pobladas, así como en comunidades rurales e indígenas de difícil acceso.
Se brinda atención y seguimiento mediante la formación del personal sanitario, dotación de insumos y equipos, así como sensibilizaciones a usuarias de los centros de salud y educación en salud a comunidades.
Se abordaron derechos sexuales y reproductivos, salud mental, desnutrición y enfermedades crónicas y agudas prevalentes. En cuanto a infraestructura, se rehabilitaron espacios para mejorar accesibilidad, condiciones de atención, suministro de agua y almacenamiento de medicamentos e insumos.
Logramos realizar una investigación antropológica sobre la salud sexual y reproductiva de las mujeres de la etnia indígena Pumé que profundiza en el conocimiento sobre la cosmovisión de la salud indígena. Así mismo, el estudio sobre factores de riesgo de malaria en la población vulnerables, que nos acercó a los determinantes culturales y sociales.
