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Intervención con personas migrantes en situación administrativa irregular en tras la DANA en Valencia
Garantizar el derecho a la salud exige ir más allá del reconocimiento normativo y actuar sobre las barreras que impiden su ejercicio efectivo. En Médicos del Mundo trabajamos para fortalecer el Sistema Nacional de Salud, reducir las desigualdades en el acceso y mejorar la atención sanitaria de las personas en situación de mayor vulnerabilidad, incorporando una perspectiva de derechos, género y determinantes sociales de la salud.
Durante 2025, hemos orientado nuestra acción a garantizar el ejercicio efectivo del derecho a la salud, en un contexto marcado por más de una década de transformaciones del sistema sanitario y por la persistencia de barreras de acceso para amplios sectores de la población. A pesar de los avances normativos, las dificultades para acceder a la atención sanitaria continúan afectando especialmente a personas migrantes, en situación administrativa irregular, personas sin hogar y mujeres en contextos de exclusión social.
En este marco, hemos desarrollado una intervención integral que combina atención sociosanitaria directa, acompañamiento, mediación, formación e incidencia política, con el objetivo de reducir las barreras de acceso y mejorar la relación de las personas con el sistema sanitario público. Esta intervención se ha desplegado en 17 territorios (16 comunidades autónomas y la Ciudad Autónoma de Melilla) alcanzando a un total de 23 817 personas en programas de derecho a la salud. El perfil de la población atendida refleja una clara feminización de la exclusión en salud: el 71,7 % son mujeres, frente al 28,2 % de hombres y un 0,03 % de personas de género no binario.

A lo largo del año se han identificado 35 013 barreras de acceso al sistema sanitario, que han afectado a 12 934 personas que presentaban una o más dificultades. Este volumen permite dimensionar la magnitud y persistencia de los obstáculos que limitan el ejercicio efectivo del derecho a la salud.
Desde el punto de vista territorial, las barreras se concentran principalmente en determinadas comunidades autónomas, evidenciando la existencia de patrones diferenciados de exclusión en función del contexto. Esta distribución refleja las variaciones en los marcos normativos y en las prácticas administrativas, y ha permitido orientar la intervención de manera más precisa en los territorios con mayor incidencia.
En cuanto a su tipología, el análisis muestra un claro predominio de las barreras administrativas y discriminatorias, que representan 13 021 casos (37,2 %), mientras que las relacionadas con la desinformación alcanzan 12 773 casos (36,4 %). En conjunto, ambas tipologías concentran más del 73 % del total. En menor proporción, se identifican 3171 barreras culturales (9 %), vinculadas a diferencias lingüísticas o de códigos de interacción; 3090 barreras económicas (8,8 %), relacionadas con la imposibilidad de asumir costes asociados a tratamientos o medicación; y 2991 barreras físicas o de accesibilidad (8,5 %), derivadas de la organización y características de los servicios sanitarios.
Estos datos ponen de manifiesto que la exclusión sanitaria tiene un carácter estructural y que las dificultades de acceso se concentran principalmente en los ámbitos administrativo e informativo, teniendo mucho impacto el desarrollo y la implementación de la normativa en cada autonomía. Esta evidencia ha orientado la intervención no solo hacia el acompañamiento individual, sino también hacia el refuerzo de estrategias de incidencia política, generación de conocimiento y mejora del sistema.
La salud mental y el apoyo psicosocial han constituido una línea estratégica de la intervención en salud, con especial foco en mujeres en situación de exclusión social, violencia y alta precariedad vital. Desde un enfoque comunitario, de género e interseccional, se han impulsado actuaciones orientadas a mejorar la accesibilidad, la aceptabilidad y la calidad de la atención en salud mental, en coherencia con la Estrategia de Salud Mental del Sistema Público de Salud.
A lo largo del año, esta línea de trabajo se ha desarrollado en 16 territorios del Estado, combinando intervención grupal y comunitaria, formación y sensibilización de profesionales del sistema público de salud y del tercer sector, así como la participación de las propias mujeres como agentes de apoyo entre iguales. En este marco, se han puesto en marcha 16 prácticas comunitarias innovadoras en salud mental, se han creado 15 espacios relacionales entre mujeres y profesionales y se ha formado a 97 mujeres como agentes comunitarias de salud mental, reforzando las redes de apoyo, el bienestar emocional y la capacidad de respuesta comunitaria en contextos de alta vulnerabilidad. La intervención se ha complementado con acciones de formación, coordinación intersectorial y generación de conocimiento, con la participación de profesionales del Sistema Público de Salud y del tercer sector, así como con espacios de intercambio y difusión a nivel estatal que han reunido a 300 personas de 17 organizaciones, contribuyendo a una atención más integral e identificando necesidades estructurales que condicionan el ejercicio efectivo del derecho a la salud.

Se ha desarrollado además una intensa actividad de incidencia y producción de conocimiento, con la elaboración de 17 informes autonómicos y un informe estatal, así como la redacción de un artículo científico. Esta labor se ha complementado con 25 reuniones institucionales (19 a nivel autonómico y 6 a nivel estatal), incluidas 3 reuniones con el Ministerio de Sanidad, orientadas a trasladar evidencias y propuestas de mejora del acceso al sistema sanitario.
El intercambio de conocimiento y la difusión han tenido también un papel destacado, especialmente a través del IV Congreso Internacional de Accesibilidad a los Sistemas de Salud, celebrado en Valencia y Alicante (como co-sede virtual) el 24 y 25 de octubre, que reunió a 595 personas (355 de forma presencial y 240 en formato virtual), consolidándose como un espacio de referencia para el análisis y el debate en este ámbito.
En el ámbito formativo y de sensibilización, se han desarrollado 27 acciones formativas dirigidas a profesionales, alcanzando a 653 personas, de las cuales el 97 % mejoró sus conocimientos, con niveles de satisfacción superiores al 90 %. A ello se suma la formación de 281 personas voluntarias y la sensibilización de 761 personas sobre barreras de acceso al sistema sanitario, reforzando así las capacidades tanto del sistema como de la sociedad civil para abordar estas desigualdades.
La intervención se ha visto acompañada, además, por una estrategia activa de comunicación, con 127 apariciones en medios, contribuyendo a visibilizar las barreras de acceso a la salud y a situar esta problemática en la agenda pública. Asimismo, se ha promovido el aprendizaje interno mediante una jornada de reflexión y análisis en la que participaron 27 profesionales, orientada a mejorar la calidad y coherencia de la intervención.
El conjunto de la intervención se ha desarrollado en coordinación con servicios públicos, redes comunitarias y entidades sociales, y se ha acompañado de un proceso continuo de sistematización de datos y generación de evidencia. Este enfoque ha permitido no solo dar respuesta a las necesidades detectadas, sino también contribuir a la mejora estructural del Sistema Público de Salud y a la reducción de las desigualdades en salud.
INCIDENCIA POLÍTICA
Durante 2025, hemos afrontado las consecuencias del complejo equilibrio parlamentario que limita la capacidad legislativa del actual Gobierno. En este contexto, el proyecto de Ley de Sanidad Universal ha permanecido bloqueado, sin llegar si quiera a abrirse el debate entre los grupos parlamentarios.
Ante esta situación, Médicos del Mundo y las organizaciones aliadas en este proyecto hemos apostado por impulsar la aprobación de un Reglamento que desarrolle el Real Decreto-ley 7/2018 como medida urgente para reducir las interpretaciones restrictivas que la mayoría de las comunidades autónomas continúan aplicando en el acceso al Sistema Nacional de Salud. Aunque la aprobación de una nueva ley que blinde el acceso universal en los términos que contemplaba la normativa anterior a 2012 sigue siendo la medida óptima, los miles de casos de exclusión sanitaria que nuestros equipos continúan documentando nos obligaban a apostar por una medida reglamentaria a corto plazo.
En el último trimestre del año, y ante la imposibilidad de desbloquear la tramitación de la nueva ley, el Ministerio de Sanidad inició la elaboración del Reglamento. En coordinación con organizaciones aliadas, participamos activamente tanto en el proceso de consulta pública como en un diálogo continuado con el Gabinete de la Secretaría de Estado de Sanidad, con el fin de influir en el contenido final del texto.
Paralelamente, comenzamos a construir un proyecto de litigio estratégico ante el Comité Europeo de Derechos Sociales como vía para seguir denunciando la discriminación derivada de las normas e instrucciones mediante las cuales las distintas comunidades autónomas han venido interpretando la normativa estatal. La activación definitiva de esta iniciativa quedará condicionada al alcance y la aplicación efectiva del nuevo Reglamento
Por segundo año, hemos contribuido al capítulo español del Informe de evaluación y monitoreo de derechos sociales que publica la red europea Solidar.
Con el objetivo de reforzar nuestra capacidad de incidencia en defensa del modelo de sistema de salud de financiación pública, impulsamos un grupo de trabajo con la sociedad científica semFYC y la Federación Española de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública. Esta colaboración, que tendrá continuidad durante 2026, busca sentar las bases para la creación de un observatorio de análisis de la financiación y gasto públicos en sanidad.
RESULTADOS:
Accesible es un proyecto estatal orientado a mejorar el acceso efectivo al Sistema Nacional de Salud de las personas que enfrentan exclusión sanitaria, mediante una intervención integral que combina atención directa, acompañamiento, mediación, formación y generación de conocimiento.
Líneas de trabajo y actividades El proyecto contempla una amplia variedad de actuaciones, entre las que se incluyen:
• Apoyo en la obtención de la tarjeta sanitaria y regularización del acceso al sistema público de salud • Información y asesoramiento sobre el derecho a la salud, la cobertura sanitaria y el uso del sistema sanitario, adaptados a la normativa autonómica y a las circunstancias personales • Acompañamientos y mediación intercultural a servicios sociosanitarios • Derivaciones a recursos públicos y a otras entidades sociales especializadas • Intervenciones psicosociales orientadas a reducir el impacto de las barreras de acceso y a fortalecer la autonomía de las personas • Intervenciones sanitarias básicas, educación para la salud y acciones preventivas cuando el acceso al sistema público se ve limitado • Formación continua al personal técnico y voluntariado de Médicos del Mundo
Como parte del proyecto, se desarrollan también acciones de generación de conocimiento, entre las que destaca la elaboración del Informe de Barreras al Sistema Nacional de Salud, así como la organización de espacios de debate e investigación como el Congreso Internacional de Accesibilidad a los Sistemas Públicos de Salud.
Ámbito territorial El proyecto se desarrolla en Andalucía, Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Catalunya, la Ciudad Autónoma de Melilla, Comunidad de Madrid, Comunidad Foral de Navarra, Comunidad Valenciana, Euskadi, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, Islas Canarias, Principado de Asturias y La Rioja.

Este proyecto se orienta a la prevención, detección precoz y reducción de daños asociados al VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual en personas en contextos de alta vulnerabilidad social, desde un enfoque de derechos y salud pública.
Líneas de trabajo y actividades Las principales acciones del proyecto incluyen: • Intervención en reducción de daños con personas consumidoras de drogas y personas sin hogar • Diagnóstico precoz de VIH y otras ITS mediante pruebas rápidas en contextos de difícil acceso • Educación para la salud y promoción de prácticas preventivas • Jornadas de actualización de conocimientos dirigidas a personal técnico y voluntariado • Acciones de sensibilización con motivo de fechas clave, como el Día Mundial de la Lucha contra el VIH/Sida
Ámbito territorial
El proyecto se desarrolla a través de dispositivos móviles y fijos de Médicos del Mundo en Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Catalunya, Ciudad Autónoma de Melilla, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Comunidad Foral de Navarra, Euskadi, Extremadura, Galicia ,Illes Balears y Principado de Asturias.

SMAP es un proyecto estatal orientado a contribuir al fortalecimiento de la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud mediante el desarrollo y testeo de prácticas innovadoras de intervención grupal y comunitaria con mujeres en contextos de alta vulnerabilidad.
Publicamos la Guía de salud Mental y apoyo Psicosocial con mujeres en contextos de vulnerabilidad.

Líneas de trabajo y actividades El proyecto se articula en torno a una intervención integral en salud mental y apoyo psicosocial, de carácter comunitario e innovador, que combina acción directa, fortalecimiento de capacidades y generación de conocimiento. Las principales líneas de trabajo desarrolladas son: • Desarrollo y adaptación de prácticas grupales y comunitarias en salud mental dirigidas a mujeres en contextos de vulnerabilidad, con un enfoque de género, interseccional y sensible al trauma. • Impulso de espacios relacionales que facilitan el diálogo, la construcción de confianza y el trabajo conjunto entre mujeres titulares de derechos y profesionales de la salud mental. • Formación y sensibilización de profesionales del Sistema Nacional de Salud y del Tercer Sector, orientada a mejorar la aceptabilidad y adecuación de las intervenciones en salud mental en contextos de exclusión social, prostitución, trata y migraciones forzadas. • Promoción del apoyo entre pares, mediante la formación de mujeres como agentes comunitarias de salud mental, fortaleciendo redes de cuidado mutuo y acción comunitaria. • Generación de conocimiento aplicado y transferible, a través de procesos participativos, espacios de intercambio profesional y la elaboración de herramientas metodológicas que contribuyen a la mejora de las prácticas y a la alineación con las políticas públicas de salud mental. • Fomento de la coordinación intersectorial entre recursos comunitarios, entidades sociales y servicios públicos de salud, favoreciendo una atención más integral y sostenida.

Ámbito territorial
El proyecto se desarrolla en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Catalunya, Ciudad Autónoma de Melilla, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Extremadura, Galicia, Illes Balears y Principado de Asturias.
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